A mi madre

Todo empezó una fría noche de enero, el último lunes de mes
Me esperabas para mediados de febrero mas yo tenía prisa en conocerte
Débil nací mas fuerte crecí, un objetivo nos unía a las dos y se fortalecía día tras día
Nos une la fortaleza, el cariño, la personalidad…
Parecidas físicamente y de carácter, que nos confundan es habitual
Oír que me llaman por tu nombre producen en mí una gran sonrisa y satisfacción
Fuerte y tenaz, luchadora, jamás te das por vencida ante cualquier dificultad
Eres Paloma, vuelas alrededor de los tuyos, cuidándolos y cobijándolos sin descanso

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La tarde en el Bosque Encantado

¡Por fin podía respirar tranquila! ¡Menudo susto se había llevado María aquella tarde! Aún le palpitaba el corazón con fuerza de los nervios que había pasado.

María se había ido con sus sobrinos a dar un paseo que rodeaba el pueblo en el que veraneaba con sus padres, sus hermanos y sus respectivas familias. Durante el paseo, uno de sus sobrinos se había separado del grupo y no lo veían…

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Formando un microcuento

Estoy sentada bajo un árbol, pero mi mente no está. Vuela y se aleja de la realidad, ¿hacia dónde va? No lo sé, como tampoco sé de dónde vienen las ideas que rondan en mi cabeza.

Esas ideas que vienen y van sin parar, alejándome de la realidad y transportándome a otro lugar que no todo el mundo puede ver u oír y que yo, sin embargo, puedo sentir a través de las ideas que van formando palabras y de las palabras que van formando textos sin orden y sin sentido. Éstas dejan que vayan encajando poco a poco en el puzzle hasta crear una estructura.

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Creciendo entre palabras

LogoEn varias ocasiones os he comentado que trabajo en mi antiguo Colegio, en un Proyecto de Lectura que se creó el curso pasado, pero nunca os he hablado de él.

En La Vall siempre se ha dado importancia a la lectura y se ha tratado de fomentar en las alumnas, no como una obligación sino como algo positivo que les beneficia en muchos aspectos: riqueza cultural y de vocabulario, así como la expresión oral y escrita, entre otras muchas cosas. Sigue leyendo

Una página en blanco

Estoy ante un papel en blanco que espera que lo llene de dibujos y letras, como si fuera a escribir un libro. Tengo muchas ganas de escribir y mil ideas en la cabeza pero no sé por dónde empezar a decir las cosas que pasan por mi mente.

Dicen que uno empieza a escribir con una palabra clave que está relacionada con el tema del escrito y que después se deja llevar por la inspiración. Da igual que las ideas y las palabras estén desordenadas, ya las ordenarás más tarde… ¡no hay prisa! Una sabe cuándo empieza a escribir pero no sabe cuándo acabará, porque escribe, lee y, si no le gusta lo escrito, borra para volver a empezar. Es así continuamente.

Lo mismo pasa con la vida: hay momentos en los que acabas una etapa importante y tienes delante un futuro en blanco, como esa hoja de papel. Tienes alguna idea de lo que te pasará en el futuro por los pasos que has ido dando hasta ahora pero no estás totalmente segura: tienes propósitos, metas, objetivos pero sólo son proyectos, ideas que te gustaría alcanzar.

También tienes miedos, inseguridades, dudas… que te hacen un poco más vulnerable al no saber si conseguirás esos objetivos. A pesar de esto, jamás debes perder la esperanza, por muy pequeña que sea o lo lejos que esté de tu alcance, porque te ayudará a no desfallecer cuando veas que no todo sale como habías previsto. Todos esos cambios te permitirán ver las cosas desde otra perspectiva, que quizá no era la original, pero que puede ser igual de buena o incluso mejor que la primera.

La vida es como un libro, lleno de páginas en blanco, esperando a que las vayas escribiendo: unas páginas serán más alegres que otras, pero esa variedad enriquece el libro de matices. Hay páginas que escribirás que no querrás volver a leer, pero habrán otras que leerás pasado un tiempo y lo veras de otra manera.

Jamás debemos arrepentirnos de lo que hemos escrito en ese libro de la vida porque será una vida llena de experiencias con distintos matices. Allí podrás plasmar tus alegrías, tus miedos, tus preocupaciones, tus logros, tus fracasos… todo lo que te ocurra porque en él estás escribiendo tu vida.

Cuando estés ante una hoja de papel en blanco, apresúrate a poner algo, a dibujar, a escribir, a plasmar pensamientos y sensaciones o sentimientos… Todo lo que se te ocurra es válido porque estás dibujando o escribiendo un momento de tu vida.

El papel que tengo delante ya no está en blanco porque mis palabras están allí escritas, reflejan mis pensamientos. Poco a poco, las palabras han ido saliendo de mí para quedarse plasmadas en esa hoja.

Lo que pasará mañana, el mes que viene, el año que viene… eso no lo sé, voy viviendo cada momento de mi vida y quiero saborearlo, quiero hacer algo para sentirme satisfecha y orgullosa de mí misma para poder cerrar el libro de mi vida con la sensación de haber hecho las cosas lo mejor que he podido y estar en paz. Quiero poder sonreír y decir ‘ya está, todo ha acabado bien’.

Nuestra meta en la vida es la de ser feliz en lo que te propones, no importa si hay subidas y bajadas, si hay páginas más oscuras o más claras en nuestro libro. El conjunto, la meta final, es eso: momentos buenos y malos que hacen una vida rica en matices. Esos matices son nuestras experiencias, de las que debemos sacar siempre una conclusión positiva para poder ser felices con nosotros mismos y con los que nos rodean.

Puede ser que, durante un tiempo, no escribas en ese libro, pero también puede ser que, en otro, escribas tanto que necesites más hojas para poder poner todo lo quieres expresar. Lo importante es que no dejes de escribir en ese libro que compone tu vida.

Mary Higgins Clark

Mary Higgins Clark
Mary Higgins Clark

Me gustaría hablaros de una escritora que me gusta mucho. Se llama Mary Higgins Clark (1927), por muchos considerada como la reina del suspense. Ha escrito muchos libros, entre ellos: No llores más, my lady, El ojo avizor, Mientras mi preciosa duerme, El último adiós, Dos niñas vestidas de azul, La fuerza del engaño

Su forma de escribir es atractiva para el lector, que, desde la primera página, se queda enganchado a la novela que tiene entre manos. A mí personalmente me gusta, no sólo por la trama, sino porque habla desde la voz de la protagonista (suele ser una mujer: amiga, hermana, novia, madre… de la persona muerta/secuestrada y habla en primera persona). Aún así, de vez en cuando la voz pasa a segunda persona cuando los capítulos están protagonizados por el/los asesino/s o secuestrador/es. Mary Higgins Clark sabe hacer que la persona que lee sus libros quede atrapada en ellos y no pare de leer hasta acabarlos porque está disfrutando. A mi modo de ver, pocas escritoras logran eso. Me parece (y espero no decir una barbaridad) que, de alguna manera, nosotros también tenemos en España a nuestra propia Mary Higgins Clark: se trata de Mercedes Salisachs (1916). Ambas novelistas saben mantener el misterio y el hilo de la trama hasta el final de una manera brillante y sin aburrir al lector.

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El libro y la rosa

William Shakespeare y Miguel de Cervantes
William Shakespeare y Miguel de Cervantes

Hoy es 23 de Abril, Día Internacional del Libro y, Cataluña, también celebramos la Diada de Sant Jordi por ser el día de Sant Jordi o San Jorge.

A lo largo del día de hoy, es tradición que las parejas se intercambien libros como regalo, aunque, en Cataluña es diferente, ya que el chico le regala a la chica una rosa y la chica al chico, un libro. También hay chicos que regalan, además de la rosa, un libro a su chica. Sigue leyendo